lunes, 9 de noviembre de 2015

Adriana Eyvastre

 Reflexión sobre Alfabetización

Transitar el camino de la alfabetización en los primeros años de vida, en el nivel inicial  es un gran desafío y requiere intervenciones constantes  por parte del docente, intensivas, tempranas y personalizadas. Esta nueva mirada implica un docente mediador, un docente que provea apoyos y andamiajes,  resignificando aquellos espacios que se dedican día a día a la enseñanza de la lectura y la escritura en el jardín y así descubrir el principio alfabético,  sonidos o letras que luego  se juntaran para formar una palabra
Foto:a.b.
Hablar de "Alfabetización,  personalizada, mediando, ayudando y acompañando a los niños hacia la compresión del lenguaje escrito en todas sus dimensiones, es hablar del Juego, como metodología por excelencia. Así a partir del juego proponemos a los niños entrar en el maravilloso mundo de las letras, comenzando con trabajos desde la oralidad, pero accediendo paulatina y naturalmente a la lectura y a la escritura convencional que invita a aprender con otros como fuente de riqueza, como así también conlleva a un crecimiento personal y colectivo
Las situaciones  presentadas en este taller  tuvieron  como propósito disponer de situaciones para analizar en profundidad. El material estaba organizado de manera tal que en cada clase   se alternaban con actividades o propuestas  que promovían   su realización  en las aulas y  las  que se hacían  durante los encuentros  eran para  debatir, compartir experiencias, tomar nuevos conocimientos y así aplicarlos con los pequeños
 Como docente  necesité “mirar en detalle” mi propio grupo de alumnos, para comparar las situaciones  que aquí se planteaban para el análisis.
 Entre encuentro y encuentro y en función de necesidades de los niños, se  podía optar por desarrollar algunas de las actividades desarrolladas aquí o tomar decisiones para modificarlas, de manera que resulten adecuadas para mi  propia propuesta de enseñanza.  
Durante el desarrollo de este módulo como docente   progresivamente fui  tomando decisiones considerando las necesidades de mis pequeños, personalmente me costó mucho escribir mi camino lector., como interpretar y organizarme para la consigna final que era con todo el grupo, situación que me puso en tensión en varias oportunidades, y había clases que me sentía muy “enredada” estableciendo relaciones entre lo que estaba aplicando como docente y lo que senos proponía desde el seminario.
 Todo esto me llevo a re ver mi práctica, a planificar de otra manera, a descubrir cosas nuevas y desenterrar cosas que pensaba que ya no servían, implementar actividades novedosas desde la simplicidad del material a usar y ver a los pequeños desde otro lugar.
En términos de Graciela Montes que sostiene que” no se trata de que la escuela dé de leer como si la lectura fuese alimento, sino ayudar a construir lectores, es decir sujetos curiosos y activos”



EYVASTRE ADRIANA
20145638

Marcela Nedelcovich

Facultad de Humanidades y Ciencias
Licenciatura de Educacion Inicial y primeras Infancias
Taller: Lengua y alfabetizacion inicial
Profesoras:
BALDENGO, Ángela Lidia.
EDSBERG, Viviana Alicia.

ALUMNA: NEDELCOVICH, Marcela.
FECHA DE COLOQUIO: 07/11/2015
foto:e.b.
Coloquio: Reflexión sobre propio proceso de escritura.

Llegar a esta instancia, fue recorrer un largo el camino, con algunos obstáculos que se presentaron, pero inesperados los logros alcanzados
. El darle el lugar a la escritura, no ha sido una tarea sencilla. La duda de no saber qué decir fue como la protagonista en un primer momento, después fue saber cómo decirlo, y así empezó a aflorar la incertidumbre acerca de la claridad que tenía aquello que decía. Después de varios intentos con pocos aciertos logré alcanzar el disfrute y goce de escribir, de expresar, de compartir aquello que tenía que para decir. Sobre todo, encontré la certeza de que era válido aquello que pensaba y por qué o no compartirlo. Fue así como comencé a disfrutar y tener más y más ansias de escribir y reescribir ese torrente de ideas, pensamientos y sentimientos más o menos claros que iban apareciendo y que poco a poco les iba dando forma, forma de palabra. Con significados más o menos claros, más o menos compartidos, certeros, pero sin lugar a dudas plenamente honestos. Leerme no fue tarea fácil, y releerme, luego de unos días después de haber escrito, mucho menos. Pero ya estaba ahí, ya me había dado lugar y el permiso para jugar con la palabra y sobre todo darme permiso para expresarme por medio de la palabra escrita. Y así pasaron los días y comencé a disfrutar de aquello que hacía, sin sentir presiones ni obligaciones, solo estaba estimulada por el humilde hecho de jugar con mis palabras. Fue crear un juego para que y con esas palabras suenen disparatadas, serías, creíbles, descabelladas, graciosas, demasiado sinceras, pero que en algún momento me habían causado hasta algún tipo de angustia. Al terminar de escribir este trabajo puedo decir que he redescubierto mi profesión y también mis ganas de escribir. Puedo decir que gracias a este taller pude revisar mis prácticas en el aula y hacer un “mea culpa”, reviviendo en los momento de escritura mis errores y sacarlos a la luz. Abordar este tema de Alfabetizar por medio de los lenguajes expresivos, me permitió conocer, ver más allá, redescubrir otras lecturas y acercarme al arte desde otro lugar, un lugar maravilloso lleno de magia; indispensable y tan necesario en la docencia. También puedo decir que de ahora en adelante la alfabetización para mi seguirá siendo un tema para preocuparme como siempre, pero también con conocimientos para ocuparme, porque como dicen las profesoras de este taller: “nadie puede trasmitir algo que no conoce”. En este proceso de escritura aparecieron recuerdos, anécdotas, sentimientos, emociones, olores, lugares, personas, que fueron el motor de mis escritos, que alimentaban una y otra vez cada cosa oración que escribía, cada idea que aparecía. Por eso pienso que es importante lograr un trabajo conjunto, cooperativo e institucional en proyectos alfabetizadores desde todos los ámbitos, con el compromiso de buscar nuevos modos de abordarlos, avalados con profesionalización y autoridad para poder aplicarlos de otros modos a los lenguajes expresivos. Es por eso que me comprometo no solo a seguir capacitándome, sino también a seguir escribiendo, porque seguramente mañana tenga más cosas que preguntarme, más cosas para cambiar, y más cosas para aprender y seguramente más cosas para escribir. Este taller sin lugar a dudas fue una experiencia enriquecedora, de mucho aprendizaje y sobre todo, liberadora y placentera a fin de cuentas. Puedo ahora afirmar que las experiencias fueron tan variadas como provechosa. Y han dejado, finalmente, no sólo un trabajo para la licenciatura sino un gran descubrimiento y conocimiento personal en torno al acto de escribir, como así también, enormes ansias de continuar haciéndolo.

Noelia Ardiles

Coloquio Final

Noelia Ardiles 
foto:a.b.

En 2 páginas escribir una reflexión sobre el propio proceso de escritura para presentarla oralmente en esa instancia.
“Siempre arriesgamos el alma en cada lectura. La decisión de leer es la decisión de dejar que el texto nos diga lo que no comprendemos, lo que no sabemos, lo que nos falta, lo que pone en cuestión nuestra propia casa y nuestro propio ser” Jorge Larrosa
Iniciar un escrito es adentrarse al mundo de la palabra y sus significados; para ello opté por dar comienzo a esta reflexión utilizando la misma cita con la cual finalicé la crítica, con Jorge Larrosa. Con el autor que debí arriesgarme para poder escribir, debí tomar la decisión de leer para conocer y comprender sobre las prácticas de lectura y escritura y el objetivo de la alfabetización; dejar que el texto me manifieste hacia dónde querían acercarnos las profesoras del seminario. Precisamente, con qué autores deseaban mover nuestra “textoteca”, sin reprimirnos pero con la obligación empeñosa de romper estructuras obsoletas, concepciones, representaciones.
Si bien mi proceso de escritura fue un sin fin de lecturas y escritos a los largo de mi vida; en esta oportunidad y desde dicha cátedra, este proceso de escritura demandó de lecturas, análisis, búsqueda de sentido, conexiones, recordatorio de formatos de escrituras pasadas. Cuando manifiesto lo de “búsqueda de sentido” asiento al aspecto de búsqueda de significados, ya que somos construcciones de lenguaje.
Cuando elegí realizar la crítica a los artículos de nuestra revista, fue seleccionada desde una mirada constructiva, sin denostar lo ya elaborado; sino pensando en recrear lo obtenido, basándome en la lectura de todos los artículos, el programa del seminario junto a los escritos de los autores de la bibliografía; para luego entrelazar todos los textos aunando criterios a partir de la consigna solicitada.
Debo reconocer que mi habilidad por la escritura fue de manera ascendente- según mi autoanálisis- en la escuela secundaria  mis escritos eran algo incoherentes y me era dificultoso  la articulación de los párrafos y/u oraciones; posteriormente en el inicio de mi carrera terciaria seguida de la instancia Universitaria mejore notablemente los escritos, la manera de expresarme. Esto se debió gracias a la lectura de material bibliográfico que ampliaron y enriquecieron  mi vocabulario.
Considero que el poder transmitir mi pensamiento, mis convicciones por medio de la palabra fue logrando un crecimiento personal en el mundo de las letras.
También quiero resaltar que fue y continúa siendo un desafío muy personal el de la escritura y lectura; jamás se me hubiese ocurrido estar en la playa leyendo un libro, o en mis momentos libres y hoy lo realizo sin ataduras ni obligaciones. Pero creo que un docente jamás va a poder transmitir el deseo, placer por la lectura sino es un lector en potencia.




Maria Eugenia Palacios

Profesoras: Baldengo, Ángela; Edsberg, Viviana.
Alumna: Palacios, María Eugenia.

Reflexión de alfabetización
  

Siento que todos los docentes debemos dar el lugar a que transite la palabra, que los niños/as tomen esas palabras que se apropien de ellas con todas sus sensaciones y sentimientos que estas posean; transportándose a mundos mágicos, desconocidos libres a su imaginación. Para que esto suceda en la sala con nuestros niños/as tiene que haber variadas situaciones en las cuales las palabras se construyan entre el docente y los chicos, es decir que no solo los niños/as usen las palabras, sino que también existan lazos de confianza entre pares y docentes de otras salas como así también con las familias del entorno escolar y de esta forma animarse a explorar todo lo que acontece, lo que dicen, preguntarse y encontrar esas respuestas, escuchar al otro, apropiarse de lo dicho por los otros, buscarle otro sentido diferente.
Como estrategia se debe transmitir a los pequeños la fascinación por la lectura y relectura del mismo cuento, gran parte del misterio conquista en esta posibilidad de repetición, de reiteración, de re-presentación.
Hay niños que ingresan a la lengua escrita a través de la magia (una magia cognitivamente desafiante). El simple juego oral pregunta/respuesta es una de las formas principales de interacción cognitiva, que ayuda a comprender adecuadamente lo que dice el otro y a hablar con claridad y precisión para uno y para los demás.
Debemos encontrar ese momento justo, mágico en donde el niño/as y sus pares puedan bucear de manera eficaz en el entramado de cuentos, imágenes, leyendas e historias que quieran descubrir, empapándose en el misterio y asombro de cada libro, nosotras como mediadoras debemos dar esos tiempos en la sala ofreciéndoles a los niños/as la posibilidad de que ellos busquen e examinen lo que quieren conocer y leer, nuestras bibliotecas deben estar repletas de libros de diferentes textos ( poesías, rimas, trabalenguas, recetas, enciclopedias, cuentos, historias, entre otros), no debemos someter al pequeño a que lean lo que nosotros queremos, sino que ello deben ser los busquen y nos lleven a esos mundos mágicos, debemos ser flexibles y abiertos a las propuestas de los niños/as, y que de esta forma se logre la gran ocasión como nos dice Graciela Montes.
Foto:e.b.
Los niños/as a medida que se empapen en los libros de cuentos lograran elegir en qué lugar podrán leer y dejar volar su imaginación. Ya que se puede leer en un rincón de la biblioteca, en la sala, leer de a dos o en grupos, en el patio o en un lugar de la mesa pero lo más importante sin perder la ubicación de sentarnos en ronda de lectura en donde todos podemos mirarnos y comprender e interpretar los gestos, asombros y sonrisas.
Es muy importante ofrecerles experiencias directas en las que aprendan a observar el mundo natural que les rodea, desarrollen su percepción sensorial, amplíen sus estructuras lingüísticas, determinen adjetivos específicos a los elementos observados, respondan a sus propias hipótesis y discutan entre ellos sobre lo que dijeron y lo que observaron. La experiencia es mucho más agradable y motivadora para los niños/as cuando se les ofrece actividades con prácticas directas que no sólo atienden su curiosidad natural de indagar, observar, descubrir, conocer, aprender y disfrutar, sino también su capacidad para proponer soluciones a problemas que puedan surgir al momento de experimentar; es por ello que cada uno da su punto de vista y exige que se compruebe para ver los resultados.
El nivel inicial si está dispuesto a asumirse como la gran ocasión y realmente enseñar a leer el mundo, no se puede desaprovechar esos acontecimientos que suceden en el acto de enseñar a leer y escribir logrando ese ámbito cálido y fantástico para los niños/as.
Los pequeños aprenden muy pronto que tanto la conducta humana como el lenguaje son sistemas regidos por reglas, de manera que se dedican a explorar las normas comprobando lo que se puede hacer y lo que no, lo que se puede decir y lo que no, siendo ellos mismo los encargados de realizar el reglamento de la sala, de la biblioteca y demás sectores, siendo ello los principales redactores de esas normas.

Silvia Schujer

Te regalo una palabra
con cinta y moño
de estas que se desatan
cualquier otoño.
Una palabra blanda
con piel de espuma
para soplarle al viento
y llenar la luna.
Luna de una palabra
que, soñadora,
vive cuando se duerme
y muere con la aurora.
Te regalo una palabra
sin decir nada
porque la traigo escrita
en tu mirada.
Una palabra enorme
con nuez y ruido
de las que no se pierden
cuando se han ido.
Te la regalo ahora
porque es urgente
que te des vuelta y veas
que estoy enfrente.


Silvia Schujer

Gabriela Saccone

TALLER DE ALFABETIZACIÓN: Proceso de escritura.
ALUMNA: Saccone, Gabriela.   
COHORTE 2012.

foto:a.b.

Este proceso de escritura fue todo un desafío para mí. Al principio lo tomé con mucho temor, con mucha incertidumbre sobre qué podía yo misma narrar o contar en este taller de Alfabetización.
Pienso que todos ante algo desconocido y nuevo siempre primeramente entramos en ese susto o pánico, que luego de a poco se va disipando.
Este taller fue un espacio muy distinto al que veníamos acostumbradas a vivenciar en otras materias, ya sea por sus formas, expresiones, intercambios y miradas muy distintas a las demás. Aquí circuló más la palabra de cada uno, la vivencia particular, las emociones y sensaciones ante una poesía, un cuento, un relato cualquiera.
Pienso en voz alta y la lectura y escritura que a veces nos cuesta llevar a cabo, por los tiempos o momentos de nuestras vidas, es el medio más importante para continuar en esta tarea tan especial como es la de ser  docentes.
Al comenzar a escribir y armar mi trabajo final  surgieron inquietudes, desesperación por momentos, esa incertidumbre de no saber por dónde comenzar. Primeramente al armar en grupo el trabajo para la futura revista fue todo un proceso que tuvo cuestiones buenas y malas, más que nada a la hora de vincularnos entre nosotras mismas, ya sea por trabajo, tiempos, etc, se hizo muy complicado llegar a acuerdos.
Después y ante la nueva consigna de trabajo nuevamente volvió la desesperación, el pánico y la incertidumbre sobre… ¿qué hago ahora?
Comencé otra vez a buscar referentes, imágenes, situaciones y actividades donde pudiera ver reflejada la nueva consigna. Fue un ida y vuelta con compañeras cercanas y no tanto, dónde volvió a circular la palabra de todos…pienso que es esto, no hay que hacer lo otro, no entendiste mal es así…hasta que llegué a comprender ese mensaje enviado.
Igualmente para mí fue doble desafío ya que no pude aprobar al principio y esto hizo que tuviera que volver a encontrarme conmigo misma, con mis vivencias, emociones(al principio triste, desesperada, sin saber que hacer) y desde allí volver a reescribir mi trabajo. Pensando y volviendo atrás mi mente pude  iniciar nuevamente mi escritura desde otra mirada, desde otras cuestiones más cercanas y propias de todos los días de mi tarea docente, las cuales a veces no las tenemos presentes y no pensamos que sean tan significativas para nuestros alumnos y para nosotras mismas.
Creo que este taller provocó en mi un gran sacudón, un alboroto de posibles ideas, porque no fue fácil al principio entender lo planteado por las profesoras, ya que venimos con matrices o formas tan arraigadas  que no podemos creer que existan otras maneras más significativas  a la hora de encontrarnos con la lectura y escritura.

Al final creo nuestras profesoras  lograron su objetivo…movilizarnos, sacudirnos, despertarnos y entender que existen otros modos de vivenciar, de disfrutar ese encuentro tan único entre el libro y nosotros.

Lucas Bzz Ilustración